En términos sencillos, la cirugía refractiva láser es un conjunto de procedimientos avanzados que utilizan una tecnología para corregir errores de refracción como la miopía (dificultad para ver de lejos), la hipermetropía (dificultad para ver de cerca) y el astigmatismo (visión distorsionada a todas las distancias). Imagina despertar cada mañana y ver el mundo con claridad, sin la necesidad de buscar tus gafas o lidiar con la incomodidad de los lentes de contacto.
El objetivo principal de estos procedimientos es remodelar la córnea, la superficie transparente en la parte frontal de tu ojo, para que la luz se enfoque correctamente en la retina. Esto permite que las imágenes se perciban de forma nítida, devolviéndote una visión clara y sin obstáculos. Los avances en esta tecnología han sido asombrosos, ofreciendo resultados precisos y seguros a millones de personas en todo el mundo.

Tipos de cirugía refractiva láser: encuentra tu opción ideal
Cuando hablamos de cirugía refractiva láser, es importante saber que no existe un «talle único». Hay varias técnicas, y cada una tiene sus particularidades y se adapta mejor a diferentes necesidades y condiciones oculares. Las más conocidas y efectivas son LASIK, PRK/LASEK y SMILE. Permíteme explicarte brevemente cada una:
LASIK (Laser-Assisted In Situ Keratomileusis)
Es la técnica más popular y extendida. Se caracteriza por su rápida recuperación visual y la poca o nula molestia postoperatoria. Durante el procedimiento, se crea un «flap» o colgajo delgado en la superficie de la córnea, el cual se levanta suavemente.
Luego, un láser excímer remodela el tejido corneal subyacente para corregir el error refractivo. Una vez finalizada la corrección, el flap se vuelve a colocar en su posición original, adhiriéndose de forma natural sin necesidad de suturas. La mayoría de los pacientes experimentan una mejora significativa de la visión en cuestión de horas o días.
PRK/LASEK (Queratectomía Fotorrefractiva / Laser Epitelial Queratectomía)
Son procedimientos superficiales. A diferencia del LASIK, no se crea un flap. En su lugar, se remueve la capa más externa de la córnea (el epitelio), y luego se aplica el láser excímer directamente sobre la superficie corneal para remodelarla. El epitelio se regenera de forma natural en unos pocos días.
Aunque la recuperación visual es un poco más lenta y puede haber algo más de molestia en los primeros días postoperatorios en comparación con LASIK, estas técnicas son excelentes opciones para pacientes con córneas más delgadas o aquellos que participan en deportes de contacto, donde un flap corneal podría ser un factor a considerar.
SMILE (Small Incision Lenticule Extraction)
Es una técnica más reciente y mínimamente invasiva que ha ganado popularidad, especialmente para la corrección de miopía y astigmatismo. En lugar de crear un flap o remover el epitelio, crea un pequeño lentículo (una lente minúscula) dentro de la córnea, que se extrae luego a través de una incisión muy pequeña (de aproximadamente 2-4 mm), sin necesidad de crear un flap.
SMILE ofrece una recuperación visual rápida y es una excelente opción para aquellos que buscan un procedimiento con mínima invasión. La elección del procedimiento dependerá de tu examen ocular exhaustivo, tu historial médico, tus preferencias personales y el criterio de tu cirujano oftalmólogo.

¿Tú puedes ser candidato ideal para la cirugía refractiva láser?
Esta es una de las preguntas más frecuentes que se puede hacer un paciente; sin embargo, no todos son candidatos para la cirugía refractiva láser, y es fundamental que tu elegibilidad sea determinada por un especialista. Generalmente, los requisitos para ser un buen candidato incluyen:
- Ser mayor de 18 años, ya que la graduación ocular tiende a estabilizarse en la edad adulta.
- Tu graduación no debe haber cambiado significativamente en el último año.
- Tener ojos sanos, sin enfermedades oculares como glaucoma avanzado, cataratas no tratadas o queratocono.
- No tener enfermedades sistémicas que puedan afectar la cicatrización o comprometer el resultado de la cirugía (como ciertas enfermedades autoinmunes).
- Es importante comprender que el objetivo es reducir o eliminar tu dependencia de gafas o lentes de contacto, no necesariamente garantizar una visión perfecta en todos los casos.
Para determinar si eres un candidato adecuado, tu oftalmólogo realizará una serie de exámenes preoperatorios muy detallados, que incluyen topografía corneal, paquimetría (medición del espesor de la córnea), pupilometría y una evaluación completa de tu salud ocular.
¿Cómo es la recuperación después de la cirugía?
La fase postoperatoria es tan importante como la cirugía misma. La mayoría de los pacientes experimentan una mejora significativa de la visión casi de inmediato, aunque la agudeza visual puede fluctuar un poco en los primeros días o semanas. Es normal experimentar algunos síntomas leves como sequedad ocular, sensibilidad a la luz o visión borrosa intermitente. Tu oftalmólogo te recetará gotas oculares para ayudar en la cicatrización y prevenir infecciones.
Es crucial seguir al pie de la letra todas las indicaciones postoperatorias, incluyendo el uso de los medicamentos prescritos, evitar frotarse los ojos y asistir a todas las citas de seguimiento. La recuperación completa puede variar de una persona a otra, pero en la mayoría de los casos, la visión se estabiliza por completo en unas pocas semanas o meses.
Los resultados de la cirugía refractiva láser son, para la gran mayoría, transformadores. Si la idea de una vida sin gafas te ilusiona, te invito a dar el siguiente paso y agendar una consulta con el Dr. Walter Sánchez Reyes Director médico de Glaucoma Lima Center.