Alimentación y salud ocular: nutrientes que ayudan a proteger el nervio óptico

El nervio óptico es la vía que conecta el ojo con el cerebro y permite que las imágenes que captan nuestros ojos se transformen en visión. Cuando esta estructura se daña —como ocurre en enfermedades como el glaucoma u otras neuropatías ópticas— la pérdida visual puede ser progresiva e irreversible. Por eso, cada vez más pacientes se preguntan si la alimentación puede influir en la salud del nervio óptico.

La ciencia es clara: ningún alimento ni suplemento cura enfermedades del nervio óptico, ni reemplaza tratamientos médicos. Sin embargo, una nutrición adecuada puede apoyar la salud neuronal, vascular y metabólica del ojo, ayudando a mantener las condiciones necesarias para un nervio óptico sano dentro de un cuidado integral.

Nutrientes clave para la salud del nervio óptico

Ácidos grasos omega-3

Los omega-3 participan en la estructura de las membranas celulares y en la función del sistema nervioso. Según el National Eye Institute (NEI), estos ácidos grasos contribuyen a la salud ocular general y al buen funcionamiento neuronal. Se encuentran en pescados azules como salmón y sardina, así como en nueces y semillas.

Antioxidantes: vitamina C y vitamina E

El estrés oxidativo es uno de los mecanismos implicados en el daño de células nerviosas, incluido el nervio óptico. La American Academy of Ophthalmology (AAO) señala que los antioxidantes ayudan a proteger las células frente al daño causado por radicales libres.

Vitaminas del complejo B (B6, B9 y B12)

Estas vitaminas son esenciales para la función del sistema nervioso. Deficiencias prolongadas de vitamina B12, por ejemplo, se han asociado a neuropatía óptica. El National Institutes of Health (NIH) destaca su rol en la salud neurológica.

Magnesio

El magnesio participa en la función neuromuscular y vascular. Algunos estudios sugieren que podría favorecer el flujo sanguíneo ocular, un aspecto relevante para la salud del nervio óptico.

Carotenoides: luteína y zeaxantina

Aunque están más relacionados con la retina y la mácula, el NEI indica que estos carotenoides contribuyen a la salud visual global y a la protección frente al daño lumínico, lo que beneficia al sistema visual en su conjunto.

Lo que la alimentación sí puede y lo que no puede hacer

Es importante ser claros: una dieta saludable no previene ni cura el glaucoma, ni detiene por sí sola el daño del nervio óptico. Tampoco reemplaza el uso de gotas, láser o cirugía cuando están indicados.

Lo que sí puede hacer la alimentación es apoyar la salud general del ojo, favorecer el buen funcionamiento de las células nerviosas y ayudar a reducir factores como el estrés oxidativo o los déficits nutricionales, que pueden agravar el daño neurológico.

Alimentación, estilo de vida y controles médicos

Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, pescado y granos integrales, forma parte de un enfoque integral para cuidar la visión. A esto se suman otros hábitos clave: no fumar, controlar enfermedades como la diabetes y realizar evaluaciones oftalmológicas periódicas.

Detectar a tiempo alteraciones del nervio óptico permite iniciar tratamientos oportunos y proteger la visión a largo plazo.

En Glaucoma Lima Center promovemos un cuidado integral de la salud ocular que combina diagnóstico especializado, tratamiento médico y orientación clara sobre hábitos que ayudan a proteger tu visión. Si tienes factores de riesgo o dudas sobre la salud de tu nervio óptico, agenda una evaluación con nuestro equipo.

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