Viajar al interior del Perú implica enfrentarse a condiciones ambientales muy distintas según la región: mayor radiación solar en la sierra, reflejo intenso del sol en la costa y playas, o altos niveles de humedad y calor en la selva. Estos cambios no solo afectan la piel o el estado general del cuerpo, sino también la salud visual, especialmente si no se toman medidas preventivas.
Entidades de salud peruanas como el Ministerio de Salud (Minsa), el Instituto Nacional de Oftalmología (INO) y EsSalud advierten que la exposición prolongada al sol y a factores ambientales extremos puede generar molestias oculares y aumentar el riesgo de enfermedades visuales a largo plazo. Por ello, antes de viajar, es importante conocer qué cuidados tomar y cuándo consultar a un oftalmólogo.
Radiación solar y ojos: un factor común en todo el país
La radiación ultravioleta (UV) está presente en todo el territorio peruano, pero su intensidad puede variar según la altitud, la estación y el tipo de superficie. El Minsa y el INO han señalado que la exposición solar sin protección puede afectar estructuras del ojo como la córnea, el cristalino y la conjuntiva, incrementando el riesgo de cataratas, pterigión (carnosidad) y otras lesiones oculares.
Además, usar lentes de sol sin filtro UV puede ser incluso perjudicial, ya que no bloquean la radiación dañina. Por ello, las autoridades de salud recomiendan lentes con filtro UV 400, así como evitar la exposición directa al sol en las horas de mayor radiación.
Viajar a la sierra: cómo la altura puede afectar la salud visual
En las zonas andinas del país, como Cusco, Puno o Ayacucho, la radiación UV es más intensa debido a la altitud. A mayor altura, hay menos atmósfera que absorba los rayos solares, lo que aumenta la exposición directa de los ojos.
Algunos estudios científicos han observado que la presión intraocular puede presentar variaciones leves y transitorias en condiciones de altura, aunque esto no significa que viajar a la sierra cause glaucoma. Sin embargo, en personas con glaucoma o riesgo ocular, es importante mantener controles regulares y una adecuada protección visual. El aire seco y el viento también pueden favorecer la sequedad ocular y la irritación.
Costa y playa: reflejo solar, arena y molestias oculares
Viajar a la playa implica una doble exposición solar. La arena y el agua reflejan los rayos UV, aumentando la cantidad de radiación que llega a los ojos. EsSalud advierte que esta exposición puede provocar fotoqueratitis, irritación ocular y sequedad, especialmente si no se utilizan lentes de sol adecuados.
Además, el viento y la arena pueden causar molestias oculares, enrojecimiento y sensación de cuerpo extraño. En estos casos, es recomendable evitar frotarse los ojos y usar lágrimas lubricantes si hay sequedad o incomodidad.
Selva y calor: humedad, infecciones y cuidado ocular
En la selva peruana, el calor y la alta humedad crean un ambiente distinto. Aunque la sequedad ocular es menos frecuente, el sudor, el polvo y una higiene inadecuada pueden aumentar el riesgo de infecciones oculares, como conjuntivitis.
En estos viajes, es importante mantener una buena higiene de manos, evitar tocarse los ojos con frecuencia y tener especial cuidado si se usan lentes de contacto, ya que pueden favorecer infecciones si no se manipulan correctamente.
Recomendaciones básicas para cuidar tu salud visual antes de viajar
Antes de viajar al interior del país, ten en cuenta estas recomendaciones:
- Usar lentes de sol con protección UV 400
- Complementar con sombreros o gorras de ala ancha
- Aplicar lágrimas artificiales si hay sequedad o irritación
- Evitar la exposición solar entre las 10 a. m. y 5 p. m.
- Extremar la higiene si usas lentes de contacto
¿Cuándo consultar al oftalmólogo antes de viajar?
Es recomendable realizar un chequeo previo si tienes glaucoma, cataratas u otra enfermedad ocular, o si presentas síntomas como visión borrosa, dolor ocular, enrojecimiento persistente o sensibilidad a la luz. En Glaucoma Lima Center, realizamos evaluaciones completas para cuidar tu salud visual antes de viajar, incluso si no presentas molestias. Un control preventivo puede marcar la diferencia en la protección de tu visión.
