La cirugía de glaucoma es una herramienta fundamental para controlar la presión intraocular y prevenir el daño progresivo al nervio óptico. Sin embargo, muchos pacientes desconocen un elemento clave en este proceso: la ampolla o bleb. Esta pequeña elevación de la conjuntiva, que se forma después de cirugías filtrantes como la trabeculectomía, cumple una función vital: permitir la salida controlada del humor acuoso, manteniendo la presión ocular dentro de valores seguros y protegiendo la visión a largo plazo.
En el Perú, el seguimiento postoperatorio del bleb es parte esencial del tratamiento. Centros especializados, hospitales públicos y clínicas privadas realizan revisiones periódicas para asegurar que el bleb funcione correctamente y prevenir complicaciones. Además, la educación del paciente sobre cuidados y signos de alerta es clave para mantener la salud ocular y garantizar el éxito de la cirugía.
¿Qué es la ampolla (bleb) y por qué es vital?
El bleb es una pequeña burbuja o elevación de la conjuntiva creada intencionalmente durante la cirugía filtrante de glaucoma. Su función principal es actuar como un drenaje controlado del humor acuoso, el líquido que mantiene la presión dentro del ojo. Al facilitar esta salida, el bleb ayuda a reducir la presión intraocular y protege el nervio óptico del daño progresivo que causa la ceguera por glaucoma.
Aunque su apariencia pueda parecer delicada, un bleb saludable es transparente, suave y ligeramente elevado, y su presencia indica que la cirugía está cumpliendo su objetivo. Según la Sociedad Peruana de Oftalmología (SPO), mantener un bleb funcional es crucial para la eficacia a largo plazo de la cirugía.
Cuidados y seguimiento postoperatorio del bleb
Para preservar la función del bleb, es indispensable seguir cuidados específicos y acudir a controles médicos periódicos:
- Evitar frotarse los ojos, ya que esto puede dañar la ampolla.
- Seguir estrictamente la medicación indicada para controlar la presión intraocular.
- Asistir a revisiones periódicas para evaluar la apariencia del bleb, la presión ocular y la agudeza visual.
- Estar atentos a signos de alerta, como dolor, enrojecimiento, secreción o visión borrosa, que pueden indicar complicaciones.
El Instituto Nacional de Oftalmología (INO) y EsSalud recomiendan que estas revisiones se intensifiquen durante los primeros meses tras la cirugía y continúen de manera regular para garantizar la eficacia del procedimiento.
Riesgos y complicaciones posibles
Aunque la mayoría de los blebs funcionan correctamente, pueden presentarse complicaciones que requieren intervención médica:
- Filtración excesiva: puede causar presión ocular demasiado baja (hipotonomía).
- Cicatrización excesiva: el bleb deja de funcionar y la presión ocular vuelve a aumentar.
- Infecciones o blebitis: situaciones poco frecuentes pero potencialmente graves que necesitan atención inmediata.
Detectar estas situaciones a tiempo es fundamental para evitar daños irreversibles en la visión.
Mantener la visión tras la cirugía de glaucoma
El éxito de la cirugía filtrante de glaucoma no depende únicamente de la operación, sino también de la preservación de un bleb saludable y de un seguimiento adecuado. La educación del paciente y las revisiones periódicas son elementos clave para prevenir complicaciones y asegurar que la presión intraocular se mantenga dentro de niveles seguros.
En Glaucoma Lima Center, contamos con especialistas que realizan seguimiento postoperatorio personalizado para cuidar tu bleb y proteger tu visión. Agenda tu consulta y asegura la salud de tus ojos a largo plazo.
