El clima y la exposición al sol forman parte de la vida cotidiana. Sin embargo, para quienes viven con glaucoma, es común preguntarse si el calor intenso, el frío, el viento o la radiación ultravioleta (UV) pueden afectar la salud ocular o incluso elevar la presión intraocular.
En países con climas diversos y altos niveles de radiación solar, como el Perú, esta duda es frecuente en consulta oftalmológica. Comprender qué factores ambientales influyen realmente y cuáles no permiten cuidar la visión sin generar preocupaciones innecesarias.
¿El clima puede empeorar el glaucoma?
El clima no causa glaucoma ni es un factor directo de progresión de la enfermedad. El glaucoma está relacionado principalmente con factores como la presión intraocular, la edad, la genética y ciertas condiciones anatómicas del ojo.
Si bien las condiciones ambientales pueden influir en la comodidad visual, no existen evidencias científicas que indiquen que el clima, por sí solo, deteriore el nervio óptico o acelere el avance del glaucoma.
Cambios de temperatura y presión intraocular
La presión intraocular puede presentar variaciones leves a lo largo del día, influenciadas por factores fisiológicos normales como el ritmo circadiano, la postura corporal o el estrés. En este contexto, algunas personas asocian el calor o el frío con una supuesta subida de presión ocular.
Sin embargo, el calor intenso o las bajas temperaturas no provocan aumentos sostenidos ni clínicamente significativos de la presión intraocular. Es importante diferenciar entre la sensación de pesadez ocular o cansancio visual y un aumento real de la presión, que solo puede confirmarse mediante medición oftalmológica.
Radiación UV y glaucoma: lo que dice la evidencia
La radiación ultravioleta es un factor ambiental conocido por su impacto en la salud ocular general. La exposición prolongada y sin protección se ha asociado con enfermedades como cataratas, pterigión y daño en la superficie ocular.
En el caso del glaucoma, no existe evidencia de que la radiación UV aumente la presión intraocular ni dañe directamente el nervio óptico. Aun así, proteger los ojos del sol sigue siendo una recomendación importante para mantener una buena salud ocular integral.
Exposición solar y superficie ocular
Una exposición solar excesiva puede generar irritación ocular, enrojecimiento y sequedad. En pacientes con glaucoma, estos síntomas pueden intensificarse debido al uso continuo de gotas oftálmicas, que en algunos casos favorecen la sequedad de la superficie ocular.
Estas molestias pueden confundirse con un empeoramiento del glaucoma, cuando en realidad corresponden a alteraciones temporales de la superficie del ojo y no a un daño del nervio óptico.
Clima seco, viento y molestias oculares
Los climas secos, ventosos o con aire acondicionado constante pueden favorecer el ojo seco, una condición frecuente en la población general y especialmente relevante en pacientes con glaucoma.
Síntomas como ardor, sensación de arenilla, visión borrosa transitoria o cansancio ocular suelen atribuirse erróneamente a la presión ocular. Reconocer que se trata de molestias funcionales ayuda a evitar interpretaciones incorrectas sobre la evolución del glaucoma.
El clima y la adherencia al tratamiento del glaucoma
El entorno también puede influir en la forma en que los pacientes siguen su tratamiento. En climas muy calurosos, algunas personas tienden a olvidar la aplicación de las gotas; en ambientes fríos o secos, pueden experimentar mayor ardor al instilarlas.
Mantener una adherencia constante al tratamiento es fundamental para el control del glaucoma. Ante molestias persistentes, lo adecuado es consultar al oftalmólogo, en lugar de suspender o espaciar el uso de la medicación.
Recomendaciones para pacientes con glaucoma según el entorno
- Usar lentes de sol con protección UV certificada al aire libre.
- Evitar la exposición prolongada al sol sin protección ocular.
- Mantener una adecuada hidratación, especialmente en climas cálidos.
- Utilizar lágrimas artificiales si hay sequedad ambiental.
- No modificar el tratamiento sin indicación médica.
- Asistir a controles periódicos, sin importar la estación del año.
Clima, radiación UV y glaucoma: cuándo consultar al oftalmólogo
Si presentas molestias oculares persistentes, cambios en la visión, enrojecimiento frecuente o dificultad para tolerar tus gotas habituales, es importante acudir a una evaluación oftalmológica.
En Glaucoma Lima Center, el seguimiento del glaucoma se realiza de manera personalizada, considerando tanto los factores médicos como el entorno y estilo de vida de cada paciente. La información confiable y el control regular siguen siendo las mejores herramientas para proteger la visión a largo plazo.
