El verano en el Perú invita a disfrutar del mar, el sol y la arena. Sin embargo, la exposición prolongada a estos elementos puede representar un reto para la salud ocular, incluso en personas que no presentan problemas de visión aparentes. Factores como la radiación ultravioleta intensa, el viento costero y el contacto con agua salada pueden generar irritación, sequedad ocular o infecciones leves que suelen subestimarse.
Este cuidado se vuelve aún más importante en quienes han tenido una cirugía ocular previa, como cataratas, glaucoma, pterigión o procedimientos con láser. Aunque la intervención haya sido exitosa y la visión sea buena, el ojo operado puede mantenerse más sensible frente a agentes externos. Por eso, conocer los riesgos y adoptar medidas preventivas es clave para disfrutar de la playa sin comprometer la salud visual.
¿Por qué la playa puede afectar la salud ocular?
Las playas del litoral peruano concentran varios factores que pueden impactar los ojos. Uno de los principales es la radiación ultravioleta (UV), que en zonas costeras suele ser elevada, incluso en días nublados. La exposición directa y sin protección puede irritar la superficie ocular y, a largo plazo, favorecer enfermedades como la pterigión o acelerar el envejecimiento ocular.
A esto se suma la arena, que el viento puede levantar fácilmente y actuar como un cuerpo extraño dentro del ojo, provocando enrojecimiento, ardor y lagrimeo. El agua de mar, por su alta concentración de sal, también puede alterar la película lagrimal y agravar la sequedad ocular. Instituciones peruanas como el Ministerio de Salud (Minsa) y el Instituto Nacional de Oftalmología (INO) han advertido que durante el verano aumentan las consultas por irritaciones, conjuntivitis y ojo seco asociadas a la exposición solar y ambiental.
Arena, sal y sol: riesgos si has tenido una cirugía ocular
Después de una cirugía ocular, el ojo atraviesa un proceso de cicatrización que puede extenderse más allá de lo que el paciente percibe. En cirugías como la de cataratas o glaucoma, aunque la recuperación visual sea rápida, la superficie ocular puede permanecer más vulnerable frente a agentes irritantes.
El contacto frecuente con arena o agua salada puede generar inflamación, molestias persistentes o, en casos poco frecuentes, infecciones. En personas operadas de glaucoma, además, cualquier proceso inflamatorio puede interferir con el control de la presión ocular. Especialistas en oftalmología recomiendan extremar los cuidados en ambientes como la playa, especialmente durante los primeros meses posteriores a una intervención quirúrgica.
Recomendaciones para cuidar tus ojos en la playa peruana
Disfrutar del mar no tiene por qué significar un riesgo si se toman precauciones básicas:
- Usar lentes de sol con protección UV certificada, incluso cuando el cielo esté nublado.
- Evitar abrir los ojos bajo el agua del mar o de piscinas.
- No utilizar lentes de contacto en la playa, ya que pueden retener arena o microorganismos.
- Si entra arena en los ojos, no frotarlos y enjuagar con suero fisiológico o agua limpia.
- Aplicar lágrimas artificiales si hay sensación de sequedad, siempre indicadas por el oftalmólogo.
- Consultar previamente con el especialista si la cirugía ocular fue reciente o si existen molestias persistentes.
Cuidar tu visión también es parte del verano
La playa peruana es un espacio para relajarse y disfrutar, pero también exige atención especial a la salud visual, sobre todo si existe el antecedente de una cirugía ocular. La prevención y el seguimiento médico adecuado permiten evitar complicaciones y proteger la visión a largo plazo.
Si has tenido una cirugía ocular o presentas molestias después de ir a la playa, en Glaucoma Lima Center podemos evaluar la salud de tus ojos y orientarte con un cuidado personalizado. Agenda tu consulta y protege tu visión todo el año.
