Nevus de conjuntiva vs. Nevus de iris

¿Alguna vez te has mirado al espejo y has notado una pequeña mancha o «lunar» en tu ojo? Quizás te has preocupado. Es algo muy común y, en la gran mayoría de los casos, no es motivo de alarma. Estos lunares en el ojo se conocen en el mundo de la oftalmología como nevus oculares.

Sin embargo, como un lunar en la piel, su ubicación es fundamental. No es lo mismo tener un lunar en la parte blanca del ojo, que en la parte de color. En este artículo, vamos a desmitificar qué es un nevus de conjuntiva y un nevus de iris, explicando sus diferencias, cómo se diagnostican y, sobre todo, por qué es tan importante la supervisión de un especialista.

Queremos que te sientas tranquilo, pero también informado. A diferencia de un lunar en la piel, el ojo es un órgano extremadamente delicado y cualquier mancha debe ser evaluada por un profesional.

El nevus de conjuntiva: ¿una pecas en el blanco de tu ojo?

Imagina una pequeña peca o lunar sobre el blanco de tu ojo. Eso es, en esencia, un nevus de conjuntiva. La conjuntiva es la membrana transparente que recubre la esclera (la parte blanca del ojo) y el interior de los párpados. Aquí, algunas preguntas y respuestas para identificarlas.

  • ¿Qué es? Es una lesión benigna, una acumulación de células productoras de pigmento (melanocitos) en la superficie de la conjuntiva. Es el tipo de tumor benigno más común del ojo.
  • Características: Generalmente, son planos o ligeramente elevados, de color marrón, amarillo o incluso transparentes. Pueden aparecer en la infancia o la juventud y a menudo se vuelven más oscuros con la pubertad, el embarazo o con la exposición al sol.
  • Ubicación: Se locali zan principalmente en la conjuntiva bulbar, cerca del limbo, que es la zona donde la córnea se une con la esclera.
  • ¿Son peligrosos? En su inmensa mayoría, son inofensivos. Sin embargo, como cualquier nevus, existe un riesgo, aunque muy bajo, de que se conviertan en un melanoma maligno de la conjuntiva. Por eso, el seguimiento es clave.
El nevus ocular es una agrupación de células llamadas melanocitos
El nevus ocular es una agrupación de células llamadas melanocitos, que son las responsables de producir el pigmento que hallamos en la piel, el cabello o los ojos. (Foto: areaoftalmológica)

El nevus de iris: el lunar que cambia el color de tu ojo

Ahora, trasladémonos a la parte de color de tu ojo: el iris. El nevus de iris es un lunar que se desarrolla en esta zona, dándole una apariencia peculiar.

  • ¿Qué es? Es una lesión benigna de células pigmentadas que se localiza en el iris. Es mucho menos frecuente que un nevus de conjuntiva y, a menudo, son de un tono más claro en ojos con poco pigmento.
  • Características: Suelen ser planos y, aunque pueden crecer ligeramente, no suelen distorsionar la anatomía del iris. Pueden ser únicos o múltiples.
  • Ubicación: Como su nombre lo indica, se encuentran directamente en el iris, la estructura que controla la entrada de luz a la pupila.
  • ¿Son peligrosos? El riesgo de que un nevus de iris se transforme en un melanoma de iris es extremadamente bajo. La American Academy of Ophthalmology señala que, en general, son benignos, pero deben ser controlados periódicamente para detectar cualquier cambio

La diferencia clave y la importancia del diagnóstico

La principal diferencia radica en su ubicación y, por ende, en el riesgo potencial.

CaracterísticaNevus de Conjuntiva (parte blanca)Nevus de Iris (parte de color)
UbicaciónEn la membrana transparente que recubre el blanco del ojoEn la parte de color del ojo (iris)
VisibilidadFácil de ver a simple vistaSe puede ver, pero su detalle requiere un examen con lámpara de hendidura
RiesgoMayor tasa de seguimiento y potencial (bajo) de transformación a melanomaMenor tasa de malignización, pero el crecimiento puede causar problemas de visión

No importa dónde se encuentre el «lunar», el diagnóstico siempre debe ser realizado por un oftalmólogo. El especialista utilizará una lámpara de hendidura, y en ocasiones, puede que te haga otros exámenes como una ecografía ocular para evaluar la lesión con detalle.

Lo más importante es el seguimiento. Tu médico puede tomar fotografías del nevus en cada visita para monitorear cualquier cambio en tamaño, forma o color. La detección temprana de cualquier transformación es vital.

¿Cuándo debes preocuparte? Signos de alerta

Si tienes un nevus ocular, te recomendamos que acudas a tu oftalmólogo si notas alguno de estos cambios:

  • Crecimiento rápido: Un aumento repentino y notorio de su tamaño.
  • Cambio de color: Si el nevus se vuelve más oscuro o cambia de tonalidad.
  • Nuevos síntomas: Visión borrosa, dolor, enrojecimiento o la aparición de vasos sanguíneos alrededor de la lesión.
  • Bordes irregulares: Si la mancha comienza a tener una forma irregular.
  • Engrosamiento: Si pasa de ser plano a estar elevado.

En conclusión, un «lunar» en la conjuntiva o en el iris no debe ser una fuente de pánico. Son, en su gran mayoría, lesiones benignas. Sin embargo, nunca debes subestimar su importancia. La única persona calificada para determinar su naturaleza y el plan de seguimiento adecuado es un oftalmólogo con experiencia. Un chequeo regular no solo te dará tranquilidad, sino que también protegerá tu salud visual a largo plazo.

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