Cuando escuchas la palabra glaucoma, es muy probable que lo primero que te venga a la mente sea la presión ocular alta. Durante años, muchos profesionales de la salud ocular han enfatizado la importancia de controlar la presión intraocular (PIO) como el principal factor de riesgo y el objetivo central del tratamiento para prevenir la pérdida de visión. Sin embargo, ¿qué pasa si te digo que puedes tener glaucoma y tu presión ocular siempre ha estado en rangos «normales»?
Esta es la realidad del Glaucoma de Tensión Normal (GTN), una condición que a menudo puede confundir con sus síntomas a muchos pacientes. Si te han diagnosticado GTN o simplemente te interesa entender mejor esta compleja enfermedad ocular, has llegado al lugar correcto.
¿Qué es realmente el glaucoma de tensión normal?
Imagina que la salud de tu ojo es como una balanza delicada. En el glaucoma «típico», el aumento de la presión dentro del ojo es el peso que desequilibra esa balanza, dañando el nervio óptico, que es esencialmente el cable que transmite las imágenes desde tu ojo hasta tu cerebro. Este daño progresivo del nervio óptico conduce a la pérdida gradual de la visión, comenzando generalmente por la visión periférica y, si no se trata, avanzando hasta la ceguera.
El glaucoma de tensión normal (GTN) sigue exactamente el mismo patrón de daño al nervio óptico y la misma pérdida de campo visual que otras formas de glaucoma. La gran diferencia radica en que, a pesar de este daño progresivo, la presión intraocular (PIO) se mantiene consistentemente dentro del rango estadísticamente considerado «normal» (generalmente por debajo de 21 mmHg). Esto significa que tu ojo puede estar sufriendo un deterioro significativo sin que el indicador más obvio y comúnmente monitoreado dé la alarma.
Esta paradoja nos obliga a mirar más allá de la PIO y considerar otros factores que podrían estar contribuyendo al daño del nervio óptico. Es un recordatorio de que la salud ocular es multifacética y que no siempre es tan directa como parece.

¿Cuáles son las posibles causas de glaucoma de tensión normal?
Si la presión ocular no es la culpable principal en el GTN, ¿qué otras piezas del rompecabezas estamos perdiendo? La investigación en este campo es continua, y aunque no existe una única causa definitiva, se han identificado varios factores que se cree que desempeñan un papel crucial.
Se sospecha que una de las causas es la disminución del flujo sanguíneo al nervio óptico, y esto podría deberse a una vascularización deficiente. Además, podría deberse a problemas de regulación del flujo sanguíneo, y esto podría manifestarse en condiciones como el fenómeno de Raynaud, migrañas, o presión arterial baja, que afectan la circulación en general.
Luego, algunas personas simplemente pueden nacer con un nervio óptico más «frágil» o susceptible al daño, incluso con presiones oculares consideradas normales. Es como una estructura que, aunque no está bajo un estrés externo excesivo, no es tan robusta como otras y puede ceder más fácilmente. Esto podría tener un componente genético.
Recientemente, se ha investigado la posible conexión entre el GTN y la presión del líquido cefalorraquídeo (LCR) que rodea el cerebro y la médula espinal. Algunos estudios sugieren que una presión de LCR inusualmente baja podría influir en la presión diferencial entre el interior del ojo y el espacio retrobulbar (detrás del ojo), contribuyendo al daño del nervio óptico.

Diagnóstico y estrategias de tratamiento para el GTN
Diagnosticar el glaucoma de tensión normal es un desafío que requiere un especialista. Dado que la presión ocular no es el indicador principal, el doctor deberá realizar un examen ocular completo y detallado, prestando especial atención a:
- Examen del nervio óptico para buscar signos de daño, como adelgazamiento del borde neurorretiniano o hemorragias en el disco óptico (hemorragias de Drance).
- Campos visuales para detectar cualquier pérdida de visión periférica, que es un sello distintivo del glaucoma.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT), que es una tecnología avanzada que permite medir el grosor de las capas de fibras nerviosas de la retina y el nervio óptico, detectando cambios incluso antes de que aparezcan en los campos visuales.
- Historial médico detallado. El médico te preguntará sobre tu historial de salud general, medicamentos y antecedentes familiares, buscando pistas sobre posibles factores de riesgo vascular o sistémicos.
Tratamiento para el glaucoma de tensión normal
Aunque la PIO está dentro del rango normal, el tratamiento principal para el GTN sigue siendo la reducción de la presión intraocular. Sé que suena contradictorio, pero la investigación ha demostrado que incluso una reducción significativa de la presión intraocular, aunque ya esté en el rango «normal», puede ralentizar o detener la progresión de la enfermedad. El objetivo es llevar la PIO a un nivel que sea individualmente «seguro» para ese nervio óptico específico.
Las opciones de tratamiento incluyen gotas oftálmicas, que vienen a ser los mismos medicamentos utilizados para otros tipos de glaucoma (prostaglandinas, betabloqueantes, etc.) pueden ser recetados para reducir la PIO. Luego está la terapia con láser (trabeculoplastia selectiva con Láser – SLT), que puede ser una opción para mejorar el drenaje del humor acuoso y reducir la PIO; finalmente, en casos más avanzando o cuando otros tratamientos no son efectivos, la cirugía (trabeculectomía o dispositivos de derivación) puede ser necesaria para crear una nueva vía de drenaje para el humor acuoso.
Vivir con GTN puede ser desconcertante, pero recuerda: un diagnóstico temprano y un manejo constante con un especialista son tus mejores aliados para preservar tu visión. No dejes que los problemas de visión te sorprendan. En Glaucoma Lima Center, la detección temprana es clave para proteger tus ojos. Con tecnología avanzada y el expertise del Dr. Walter Sánchez Reyes, especialista en glaucoma y cataratas, te ofrecemos el cuidado que necesitas. Muchas enfermedades oculares no presentan síntomas al inicio, no esperes a sentir molestias para agendar tu chequeo.