Ver una mancha roja intensa en el ojo suele generar alarma inmediata. En muchos casos se trata de un derrame ocular, conocido médicamente como hemorragia subconjuntival. Aunque su aspecto puede ser llamativo, la mayoría de las veces no es grave. Sin embargo, al buscar soluciones rápidas, muchas personas recurren a supuestos remedios caseros que circulan en redes sociales o recomendaciones populares.
De acuerdo con la American Academy of Ophthalmology (AAO) y Mayo Clinic, el derrame ocular no necesita tratamiento específico en la mayoría de los casos y suele desaparecer por sí solo en una o dos semanas. Aun así, existen varios mitos sobre cómo “curarlo más rápido” que conviene aclarar para no poner en riesgo la salud ocular.
Mito 1: La manzanilla o bolsitas de té ayudan a quitar el derrame
Este es uno de los remedios caseros más difundidos. Muchas personas aplican manzanilla, té de hierbas o infusiones tibias sobre el ojo con la idea de “desinflamar” o “limpiar” la zona.
La realidad médica:
Los especialistas advierten que no se recomienda aplicar manzanilla ni ningún preparado casero en los ojos. Estas sustancias no son estériles y pueden provocar irritación, alergias o infecciones, especialmente si la superficie ocular está sensible. Además, no aceleran la reabsorción del derrame, ya que la sangre se encuentra debajo de la conjuntiva y el cuerpo la elimina de forma natural con el tiempo.
Conclusión: es un mito y puede ser perjudicial.
Mito 2: Aplicar hielo o calor directamente hace que desaparezca más rápido
Otro consejo frecuente es colocar hielo, compresas frías o incluso calor sobre el ojo para “absorber” la sangre.
La realidad médica:
Aplicar frío o calor directamente sobre el ojo no elimina el derrame ocular. En algunos casos, el frío puede aliviar una leve sensación de molestia, pero no modifica el tiempo de curación. El uso inadecuado de compresas, especialmente si están muy frías o calientes, puede generar irritación o lesiones en la piel y los párpados.
Los oftalmólogos señalan que estas prácticas solo deben indicarse bajo recomendación médica, dependiendo del contexto clínico.
Conclusión: no acelera la recuperación y puede causar molestias adicionales.
Mito 3: El derrame ocular siempre es inofensivo y no requiere consulta
Es cierto que la mayoría de los derrames oculares son benignos, pero asumir que siempre lo son también es un error.
La verdad:
Un derrame ocular aislado suele estar relacionado con:
- Esfuerzos intensos (toser, estornudar, levantar peso).
- Cambios bruscos de presión.
- Traumatismos leves.
- Fragilidad de los vasos sanguíneos.
Sin embargo, cuando los derrames son frecuentes o recurrentes, pueden estar asociados a hipertensión arterial, alteraciones de la coagulación, diabetes o uso de anticoagulantes. En estos casos, una evaluación oftalmológica es fundamental.
Conclusión: observar está bien, pero repetir episodios no debe ignorarse.
Qué sí puedes hacer en casa (recomendaciones seguras)
- Tener paciencia: el derrame ocular suele desaparecer solo en 7 a 14 días.
- Usar lágrimas artificiales si hay sensación de arenilla o molestia leve.
- Evitar frotarse los ojos, ya que puede empeorar la irritación.
- Controlar factores de riesgo, como la presión arterial.
- Descansar la vista y evitar esfuerzos innecesarios.
Cuándo debes ir al oftalmólogo
Consulta con un especialista si:
- El derrame ocular aparece repetidamente.
- Hay dolor, visión borrosa o sensibilidad a la luz.
- Ocurre tras un golpe fuerte.
- Tienes antecedentes de glaucoma, hipertensión o enfermedades sistémicas.
En Glaucoma Lima Center, una evaluación ocular integral permite descartar causas subyacentes y asegurar que el derrame no esté asociado a un problema mayor. No existen remedios caseros que curen el derrame ocular. La mayoría de mitos no solo son ineficaces, sino que pueden dañar tus ojos. La mejor decisión es informarte, evitar la automedicación y acudir al oftalmólogo cuando el cuadro lo amerita. Ante cualquier duda, agenda tu evaluación en Glaucoma Lima Center y cuida tu visión con respaldo médico.
