Hoy quiero despejar todas tus dudas sobre las cataratas. Si estás leyendo esto, es probable que te hayas encontrado con mucha información, y quizás desinformación, sobre esta condición ocular. Mi objetivo es que, al finalizar este artículo, tengas una comprensión clara y precisa de qué son las cataratas, cómo te afectan y, lo más importante, cómo diferenciamos la realidad de la ficción. Olvídate de lo que te han contado en reuniones familiares o de boca en boca, porque aquí te revelaré la verdad oculta detrás de los mitos más comunes.
¿Qué son realmente las cataratas?
Antes de desmentir cualquier mito, es fundamental que comprendamos qué son las cataratas. Imagina el ojo humano como una cámara fotográfica sofisticada. Dentro de esa «cámara» tenemos una lente natural, llamada cristalino, que es transparente y se encarga de enfocar la luz en la retina, permitiéndonos ver con nitidez. Con el paso del tiempo, o debido a otros factores, este cristalino puede volverse opaco, como si se empañara un cristal. A esta opacificación la conocemos como catarata.
La mayoría de las cataratas se desarrollan gradualmente y están relacionadas con el envejecimiento. De hecho, existe un alto porcentaje de adultos mayores que lo tienen o han sido operados de ellas. ¿Significa esto que solo las personas mayores las padecen? ¡Para nada! Aunque son más comunes con la edad, también pueden aparecer en personas más jóvenes debido a lesiones oculares, diabetes, uso prolongado de ciertos medicamentos como los corticoides, o incluso ser congénitas.
A continuación, te comparto los 4 mitos más comunes que, tal vez, has oído en una reunión familiar, de amigos o en una conversación con un amigo cercano.

«Las cataratas son un crecimiento o una película que cubre el ojo»
¡Falso! Este es uno de los mitos más extendidos. Como te expliqué antes, la catarata no es una especie de tela que crece sobre la superficie del ojo, sino una opacificación del cristalino que se encuentra dentro del ojo. Es como una «niebla» que se forma en la lente interna, no en la superficie externa. Puedes verlo de la siguiente manera: la catarata afecta la forma en que la luz pasa a través del ojo, distorsionando y difuminando la visión, pero no es algo que se pueda «limpiar» de la superficie.
«Las cataratas solo afectan a las personas mayores»
¡Mentira! Si bien la edad es el principal factor de riesgo, las cataratas pueden afectar a personas de cualquier edad. Las cataratas pediátricas o congénitas se presentan en bebés, y las cataratas traumáticas pueden ocurrir a cualquier edad debido a un golpe en el ojo. Además, condiciones médicas como la diabetes o el uso de ciertos medicamentos pueden acelerar su aparición en personas jóvenes.
«Las cataratas se pueden prevenir o curar con gotas, dietas o ejercicio»
¡Incorrecto! Actualmente, no existe ningún medicamento, gota ocular, dieta especial o ejercicio visual que pueda prevenir o curar las cataratas una vez que se han formado. Si bien llevar un estilo de vida saludable, proteger tus ojos del sol con gafas de sol con filtro UV y controlar enfermedades como la diabetes pueden ayudar a retrasar su desarrollo, no son una cura.

«Las cataratas deben estar ‘maduras’ antes de poder operarlas»
¡Obsoleto! Este mito proviene de décadas atrás, cuando las técnicas quirúrgicas eran menos avanzadas. En el pasado, se esperaba a que la catarata estuviera muy avanzada y causara una pérdida visual significativa antes de intervenir. Hoy en día, gracias a los avances tecnológicos, la cirugía de cataratas es un procedimiento ambulatorio y muy seguro que se realiza cuando empieza a afectar la calidad de vida del paciente.
La cirugía de cataratas y tu visión
Ya hemos desmentido varios mitos, pero la verdad es que la cirugía de cataratas es uno de los procedimientos médicos más exitosos y comunes en el mundo. Consiste en remover el cristalino opacificado y reemplazarlo por una lente intraocular artificial transparente. Este procedimiento ha transformado la vida de millones de personas, devolviéndoles la claridad visual.
Es crucial que busques información de fuentes fiables. Los oftalmólogos son los profesionales mejor capacitados para diagnosticar y tratar las cataratas. Si tienes dudas sobre tu visión o sospechas que podrías tener cataratas, no dudes en consultar a un especialista.