¿Alguna vez te has preguntado si tus problemas para dormir podrían estar afectando tu vista? Existen diversas condiciones sistémicas que impactan la salud ocular. Una de ellas es la apnea del sueño, un trastorno común, pero a menudo subestimado. En este artículo, vamos a explorar la intrigante conexión entre la apnea del sueño y la pérdida de visión, brindándote información valiosa y consejos prácticos para proteger tus ojos mientras duermes.
Apnea del sueño, más que ronquidos fuertes
La apnea del sueño es un trastorno grave donde tu respiración se detiene y reinicia repetidamente mientras duermes. Esto no es solo un ronquido molesto para tu pareja; estas pausas respiratorias pueden durar segundos o incluso minutos, ocurriendo docenas de veces por hora. Como resultado, tu cuerpo no recibe suficiente oxígeno, lo que puede tener un impacto significativo en tu salud general, incluyendo la de tus ojos.

Existen varios tipos de apnea del sueño, pero los más comunes son:
- Apnea obstructiva del sueño (AOS): es la más frecuente, y ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan y bloquean las vías respiratorias.
- Apnea central del sueño (ACS): es la menos común, y se produce cuando tu cerebro no envía las señales adecuadas a los músculos que controlan la respiración.
Las consecuencias de una oxigenación deficiente durante la noche pueden ser profundas, afectando desde tu sistema cardiovascular hasta, sí, tus ojos.
¿Cómo afecta la apnea del sueño a tus ojos?
La relación entre la apnea del sueño y la salud ocular es un campo de creciente interés en la oftalmología. Las interrupciones en el suministro de oxígeno y los cambios en la presión sanguínea que ocurren durante los episodios de apnea pueden tener efectos perjudiciales en diversas estructuras oculares.
Una de las condiciones más estudiadas es el síndrome de disco óptico flexible (Floppy Eyelid Syndrome – FES). Si padeces apnea del sueño, es muy probable que también presentes FES. Esto no solo causa irritación ocular crónica, sino que también puede llevar a ojo seco severo, queratopatía e incluso úlceras corneales.
Pero la conexión va más allá. La apnea del sueño se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar o exacerbar otras enfermedades oculares graves:
- Glaucoma
- Neuropatía óptica isquémica anterior (NOIA)
- Edema macular quístico (EMQ)
- Retinopatía
Entender estos vínculos es crucial para mí como oftalmólogo, ya que me permite considerar la apnea del sueño como un factor de riesgo importante en el diagnóstico y manejo de diversas patologías oculares.

¿Cómo puedes proteger tus ojos? Consejos al dormir y cuándo buscar ayuda de un especialista
Sabiendo todo esto, ¿qué podemos hacer para proteger nuestra preciada visión? Si sospechas que puedes tener apnea del sueño o ya te han diagnosticado, hay pasos importantes que puedes seguir.
Primero debes consultar a un especialista del sueño; es decir, realizar un estudio del sueño (polisomnografía) para confirmar la apnea del sueño y determinar su gravedad. Luego, debes manejar tu apnea del sueño, siguiendo el tratamiento recomendado por tu médico.
Ahora, el tratamiento más común es la presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), que utiliza una máquina para mantener las vías respiratorias abiertas mientras duermes. El uso regular de CPAP no solo mejorará tu calidad de sueño, sino que también puede mitigar los riesgos oculares asociados.
Otro punto clave es mantener tus ojos lubricados, cuidar tus párpados, realizarse exámenes oculares regulares y adoptar hábitos de sueños saludables, como mantener un horario regular para acostarse y levantarse, crear un ambiente oscuro y tranquilo para dormir, y evitar la cafeína y el alcohol antes de acostarse, puede mejorar tu calidad general de sueño y, por ende, tu salud ocular.
Tu salud ocular es un reflejo de tu bienestar general. Al prestar atención a cómo duermes y abordando cualquier problema de apnea del sueño, estás dando un paso crucial para proteger tu visión a largo plazo.