Cataratas carnosidad cómo no confundir dos condiciones oculares

Muchas personas llegan a consulta preocupadas por una “mancha”, una “nube” o una “carnosidad” en el ojo, creyendo que se trata de una catarata. Aunque ambas condiciones pueden afectar la visión, no son lo mismo, se originan en partes distintas del ojo y requieren tratamientos diferentes.

La confusión es frecuente porque tanto las cataratas como el pterigión pueden generar visión borrosa o molestias visuales. Sin embargo, entender sus diferencias es clave para evitar diagnósticos erróneos y retrasos en el tratamiento adecuado.

¿Qué son las cataratas?

Las cataratas consisten en la opacificación progresiva del cristalino, el lente natural que se encuentra dentro del ojo. A medida que el cristalino pierde transparencia, la luz no entra correctamente y la visión se vuelve borrosa, opaca o con menor contraste. También pueden aparecer halos alrededor de las luces y dificultad para ver de noche.

Según la American Academy of Ophthalmology, las cataratas están asociadas principalmente al envejecimiento, aunque también pueden relacionarse con diabetes, uso prolongado de corticoides y exposición solar acumulada.

¿Qué es la carnosidad o pterigión?

El pterigión, conocido popularmente como carnosidad, es un crecimiento anormal de tejido conjuntival que se origina en la parte blanca del ojo y puede avanzar hacia la córnea. A diferencia de la catarata, sí es visible externamente, como una lesión rosada o blanquecina.

El National Eye Institute señala que su principal factor de riesgo es la exposición crónica a radiación ultravioleta, además del viento y el polvo, lo que explica su mayor frecuencia en zonas soleadas.

¿Por qué se confunden cataratas y carnosidad?

La confusión ocurre porque ambas pueden provocar visión borrosa, aunque por mecanismos distintos. La catarata produce una visión nublada generalizada, mientras que el pterigión suele causar irritación, enrojecimiento y sensación de cuerpo extraño, y solo afecta la visión cuando invade el eje visual o genera astigmatismo.

La Mayo Clinic explica que estos síntomas compartidos llevan a muchos pacientes a pensar que cualquier alteración visible en el ojo es una catarata, cuando en realidad puede tratarse de un problema de superficie ocular.

Diferencias clave en tratamiento

El tratamiento también marca una diferencia importante.

  • Las cataratas solo tienen una solución definitiva: la cirugía, en la que se reemplaza el cristalino opaco por un lente intraocular artificial.
  • El pterigión puede manejarse inicialmente con lubricantes o antiinflamatorios, y la cirugía se reserva para los casos en los que crece, genera molestias persistentes o afecta la visión.

Catarata o carnosidad: cuándo consultar al oftalmólogo

Cualquier cambio persistente en la visión, la presencia de una lesión que crece en el ojo o molestias que no mejoran con el tiempo deben ser evaluadas por un especialista. Es importante recordar que una catarata no siempre es visible y que no toda carnosidad afecta la visión, por lo que el autodiagnóstico puede llevar a errores.

En Glaucoma Lima Center, realizamos evaluaciones oftalmológicas completas para diferenciar correctamente entre cataratas, pterigión y otras enfermedades oculares, y definir el tratamiento más adecuado para cada paciente. Agenda tu consulta y cuida tu salud visual con un diagnóstico preciso y oportuno.

Call Now Button